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domingo, 4 de mayo de 2008

La Maestra Rosarito Vera (de la producción Mujeres Argentinas)



Mujeres Argentinas son 8 temas poemas musicalizados compuestos por Félix Luna y Ariel Ramírez, que representan las 8 facetas femeninas de la sociedad argentina. En una entrada anterior pusimos de relieve a la Gringa Chaqueña.

En este video, la Maestra. Rosarito Vera fue una pionera maestra rural, que iba con su casa rodante a dar clases a los campos de los colonos.

Las maestras rurales fueron parte imprescindible del proceso de conformación del país generado por los colonos expertos agricultores que fueron traídos desde diferentes países, con diferentes lenguajes y tradiciones. La escuela pública fue el elemento aglutinante de la sociedad.

Gringa (inmigrante) y chaqueña (de la producción Mujeres Argentinas)


Yo te trabaje
Hice de tu piel
Una sombra nueva
Yo te di algodon
Hijos te brinde
Rostros de cosecha

Chaco montaraz
Toba redomon
Fui mujer entera



Tu tierra vacante
Fue una cuna grande
Aspera y materna




Tu esterilidad
Yo la fecunde
Cada luna nueva
Y dandote vida
Me he sentido yo
Bien gringa y tambien chaqueña

domingo, 13 de abril de 2008

Mujeres iraníes en lucha






La defensora de los derechos de las mujeres Khadijeh Moghaddam fue detenida por agentes de seguridad en su casa, en Teherán, el 8 de abril.

Se la acusa de "difusión de propaganda contra el Estado, alteración de la opinión pública y atentados contra la seguridad nacional" y se encuentra recluida en el centro de detención de Vozara, en Teherán.
Khadijeh Moghaddam es miembro activo de la Campaña por la Igualdad, iniciativa con la que se pretende reunir un millón de firmas de iraníes en una petición en la que se demanda el fin de la discriminación jurídica contra las mujeres en Irán.


Detalles


Fue detenida en su casa a las 11 de la mañana, cuando agentes de seguridad irrumpieron en la vivienda. Le mostraron la orden de detención sólo tras una larga discusión y la llevaron a una base de la Guardia Revolucionaria de Irán conocida como Eshrat Abad (y también como Prisión 59), donde la interrogaron durante varias horas acerca de su participación en la Campaña por la Igualdad antes de llevarla ante un juez de instrucción del Tribunal Revolucionario de Teherán.



El juez también la interrogó, tras lo cual presentó los cargos y le fijó una fianza equivalente a unos 112.000 dólares estadounidenses. Su familia y amigos hablaron con ella mientras esperaba a ser trasladada al centro de detención de Vozara. Les dijo que había sido detenida por celebrar reuniones de la Campaña por la Igualdad en su casa y que el juez de instrucción le había pedido que identificara a siete u ocho miembros de la Campaña que hubieran asistido a esas reuniones.


Posteriormente Khadijeh Moghaddam dijo al juez que no podía pagar la fianza.


Según declaraciones hechas por activistas de la Campaña por la Igualdad, el juez dijo que Khadijeh Moghaddam sería encarcelada durante una semana antes de comparecer de nuevo ante el Tribunal para responder a sus preguntas, cuando se le daría otra vez la oportunidad de proporcionar los nombres de los miembros de la Campaña y de pagar la fianza.


Cuando le dijeron que hiciera una declaración en su defensa, Khadijeh Moghaddam manifestó: "mi forma de vida es mi defensa."



Información complementaria
Se ha detenido a decenas de activistas y partidarios de la Campaña por la Igualdad, a veces cuando recogían firmas para la petición en favor del fin de la discriminación jurídica de las mujeres en Irán.
En enero de 2008, el sitio web de la Campaña había sido bloqueado por las autoridades al menos siete veces. Se niega a menudo el permiso oficial para celebrar reuniones públicas, por lo que los activistas de la Campaña suelen organizar sus seminarios en casas de simpatizantes, algunos de los cuales han recibido amenazas por teléfono, aparentemente de miembros de los servicios de seguridad, y han sido citados para su interrogatorio.
La policía irrumpió al menos una vez en una casa donde se celebraba uno de estos seminarios y detuvo a las personas presentes, golpeando a algunas.
Dos mujeres, Ronak Safarzadeh y Hana Abdi, se encuentran detenidas en la ciudad de Sanandaj, provincia de Kurdistán (véase AU 297/07, MDE 13/130/2007, de 7 de noviembre de 2007), por su afiliación a la Campaña por la Igualdad.

martes, 23 de octubre de 2007

Situación de la mujer en el Islam

Cada vez más claramente, tomamos conciencia de que el destino de la humanidad depende de la resolución de la escandalosa situación de la mujer en el Islam y de la derogación de la Sharia en todos los lugares del mundo, por ser contraria a los derechos humanos básicos.

Cuidado con este video, no lo vean adelante de los niños.


martes, 16 de octubre de 2007

El Occidente también defrauda la libertad de las mujeres musulmanas

Por Sam Harris y Salman Rushdie





Mientras usted lee estas líneas, Ayan Hirsi Ali se halla en una casa segura con hombres armados que custodian la puerta. Hirsi Ali es de las más hábiles, inteligentes y sufridas defensoras de la libertad de palabra y de conciencia que viven hoy día y por eso la odian a muerte en las comunidades musulmanas a lo largo y a lo ancho del mundo.



Los detalles de su historia se han divulgado ampliamente, pero merece la pena repetirlos pues ilustran cuan pobremente pertrechados estamos en el Occidente para enfrentar la amenaza del extremismo musulmán.



En 1992 Hirsi Ali huyó de Somalía a Holanda en calidad de refugiada, después que rehusara someterse a un matrimonio forzado con un hombre al que no conocía. Llegada a Holanda y ocultándose de su familia, comenzó a trabajar como mujer de la limpieza. Pero esta mujer de la limpieza hablaba la lengua somalí, la lengua arábiga, el amhari [idioma de Etiopía], swahili [idioma sub sahariano más difundido en Uganda, Kenia, Tanzania y zonas del este de Zaire, Ruanda y Burundi] e inglés y aprendía aprisa el holandés, de modo que encontró trabajo como traductora para otros refugiados somalíes, muchos de los cuales, como ella misma, eran víctimas del Islam.

Esas mujeres habían sido abusadas, mutiladas, se les había negado asistencia médica, se las había privado de educación y habían sido forzadas a la sumisión sexual y a embarazos compulsivos.



Después de cursar ciencias políticas y filosofía en la Universidad de Leiden, Hirsi Ali comenzó a hablar en público sobre la represión de las mujeres bajo el Islam; poco después comenzó a recibir amenazas de muerte por parte de musulmanes locales. Finalmente, su situación de seguridad se tornó tan grave, que en el año 2002 se trasladó a los Estados Unidos. Sin embargo Gerrit Zalm, a la sazón viceprimer ministro de Holanda, se comunicó con ella instándola para que fuera candidata al parlamento holandés. Cuando Hirsi Ali expresó estar preocupada por la seguridad, Zalman le aseguró que le sería otorgada protección diplomática donde y cuando fuese necesario. Hirsi Ali regresó a Holanda con esa certidumbre, fue elegida para una

banca en el parlamento y pasó a ser una incansable defensora de las mujeres, de la sociedad civil y de la razón.



El resto de su historia es bien conocido. En el año 2004 Hirsi Ali colaboraba con Theo van Gogh en el filme "Sumisión", que analizaba la relación entre la ley islámica y el sufrimiento de millones de mujeres bajo el Islam. El escándalo de la comunidad musulmana confirmó tanto la necesidad del trabajo de Hirsi Ali como la razonabilidad de su temores. Van Gogh rechazó la custodia de guardaespaldas y muy pronto fue baleado y casi decapitado en una calle de Amsterdam. En el pecho, con un cuchillo de carnicero, le clavaron una carta de amenaza a Hirsi Ali.



Inmediatamente Hirsi Ali fue obligada durante meses a ocultarse y trasladarse de una casa segura a la otra, en ocasiones más de una vez al día. Finalmente, consideraciones de seguridad hicieron que se alejara completamente de Holanda. Regresó a los Estados Unidos, y el gobierno de Holanda ha estado pagando allí los gastos de protección. Así ha sido hasta que súbitamente la semana pasada anunció que no la protegería más fuera de Holanda, anunciando al mundo, por ese motivo, su vulnerabilidad.



Importa advertir que es posible que Hirsi Ali sea el primer refugiado de Europa Occidental desde el Holocausto. Ella es, por lo tanto, única e indispensable testigo de la fuerza y de la debilidad de Occidente: del esplendor de la sociedad abierta y de la ilimitada energía de sus antagonistas. Ella sabe de los desafíos que enfrentamos en nuestra lucha por contener la misoginia y el fanatismo religioso del mundo musulmán, y ella vive todos los días las consecuencias de nuestro fracaso. No hay nadie en mejor posición para que nos recuerde que la tolerancia de la intolerancia es cobardía.



Habiendo compendiado para sí misma la Ilustración en unos pocos años, Hirsi Ali ha escrutado detenidamente todos los senderos que conducen al páramo que es el Islam tradicional. Ha escrito dos libros brillantes en los que describe su periplo, el más reciente, "Infiel", ha sido durante meses el mayor éxito de ventas. Arduo es exagerar su coraje. Como escribió Christopher Caldwell en el The New York Times, "Voltaire, con cada declaración no se arriesgaba a hacer mil millones de enemigos que reconocían su rostro y podían, por vía de la Internet, compartir informaciones al instante con otras personas que se proponían asesinarlo."



La semana entrante el parlamento holandés debatirá el caso de Hirsi Ali. Tal como están las cosas, la decisión del gobierno de protegerla solamente dentro de los límites de Holanda reviste una genuina perversidad. Aunque los holandeses se han quejado por el costo de proteger a Hirsi Ali en los Estados Unidos, en realidad para ellos resulta mucho más caro protegerla en Holanda, pues allì el riesgo de Hirsi Ali es mayor.



Debe considerarse también la cuestión de las promesas rotas. Hirsi Ali fue persuadida para que presentara candidatura al parlamento y para que se transformara en la vocera mundial más visible, con la vida en un hilo, en el entendimiento de que sería protegida durante todo el tiempo que ella lo necesitara. Gerrit Zalm, en su condición tanto de viceprimer ministro como de ministro de finanzas, le prometió esa seguridad sin limitaciones. Más vergonzosamente aún , Jan Peter Balkenende, primer ministro de Holanda, ha recomendado que Hirsi Ali simplemente se marche del país, negándole a la vez siquiera una semana de protección fuera de Holanda, semana durante la cual ella debería reunir los fondos para contratar servicios de

seguridad. ¿Se trata de un cobarde designio para aplacar a los fanáticos musulmanes locales? ¿Es una advertencia a otros disidentes holandeses para que no monten un follón al hablar demasiado francamente del Islam? ¿ O es nada más que simple atolondramiento irreflexivo?



El gobierno de Holanda debe reconocer que ha hecho algo escandaloso y debe comprender su obligación de brindarle a Hirsi Ali la protección que le fue prometida.



No hay ninguna otra persona viva que merezca más la libertad de palabra y de conciencia , obvia en Occidente, ni hay otra persona que esté haciendo esfuerzos más valientes para defender esas libertades.